(¡Oye, detective! ¡Despierta!)
(¡No es profesional dormirse en el despacho!)
(Recomponte. Es hora de trabajar.)
(Tu nuevo cliente debe estar al llegar.)
(¡Ah, mira! ¡Ahí está!)
Espero no llegar tarde. ¿Puedo sentarme?
Claro que puede. Póngase cómodo.
Gracias.
No, no puede. Bueno, ¿en qué puedo ayudarle?
Directo al grano. Me gusta su actitud.
Me han contado que eres uno de los mejores detectives de la ciudad.
Me tomo muy en serio mi trabajo.
Excelente. Verá, estoy preocupado acerca de mi prometida, Anna.
Sospecho que me está siendo infiel.
¿Sospecha? Pero no está seguro, ¿verdad?
Aún no. Quiero que investigue a Anna y me informe acerca de sus descubrimientos.
Parece fácil.
Bueno. ¿Puedo contar con usted, entonces?
Sí, tomaré el caso.
Bien. Hay un par de cosas que debe saber antes de empezar.
No, necesito algo más de información.
Bien. Esto es lo que debe saber.
Anna trabaja en un salón e masajes.
Probablemente allí conoce a muchos hombres atractivos y ricos.
Es una pista interesante. ¿Algo más?
Le sugiero que hable con Rose, su mejor amiga. Se conocen desde la universidad.
Estoy seguro de que Rose conoce todos los secretos de Anna. Aquí está su dirección, por si la necesita.
Gracias. Supongo que debería ponerme a trabajar, entonces.
Manténgame al tanto de sus progresos. Adiós.
(El hombre sale de tu oficina. ¿Cómo empezarás la investigación?)
Visitaré a la mejor amiga de Anna.
(Vive en una bonita casa en la zona residencial.)
Iré al trabajo de Anna.
(El salón de masajes está a un par de manzanas.)
Comprobaré el historial delictivo de Anna.
(Conduces hasta la comisaría.)
(Al día siguiente, tu cliente vuelve a visitarte.)
¿Cómo va la investigación?
¡¿En qué estaba pensando?!
Por desgracia, no fui capaz de descubrir nada sustancial.
Quizás debería usar métodos más directos.
¿Qué quiere decir?
Anna ha quedado con alguien esta tarde.
¿Pero con quién ha quedado? ¿Y dónde?
Ése es el tema. No me lo quiere decir.
Interesante... Supongo que tendré que seguirla.
Eso estaba pensando. No me falle.
¡Le contó a la mejor amiga de Anna que le había contratado para investigarla!
¿Insinúa que no debería haberlo hecho?
¡Claro que no, imbécil!
Anna ha roto conmigo por culpa de esto...
Usted ha arruinado nuestra relación. ¡Está acabada!
¿Eso significa que me va a pagar ahora?
¡Olvídese del dinero, idiota! ¡Alégrese de que no le estrangule!
(Parece que no serás capaz de pagar el alquiler este mes.)
(No es el final que tenías en mente, ¿verdad?)
(Al día siguiente, tu cliente se precipita en tu oficina.)
¡Tenemos que hablar, señor!
¿Pasa algo?
Anna me ha hablado sobre un hombre al que conoció ayer.
¡Le dijo a Anna que le contraté para investigarla!
Aparentemente, fue sospechosamente amistoso con ella.
¿Dijo qué pinta tenía?
Sí. ¡Fue usted!
Supongo que está celoso... No tiene que estarlo.
¿En serio? ¡Ha pasado una agradable velada con mi prometida!
Estuvieron bailando, divirtiéndose, y quién sabe qué más.
No me mienta. ¡Sé que la ha besado!
No le he pagado para eso. ¿En qué estaba pensando?
Fácil. Intentaba determinar si le era fiel.
Viendo que nada pasó entre nosotros, diría que lo es.
Eso no es lo bastante bueno... ¡Necesito saberlo con seguridad!
Siga a Anna de nuevo. Todavía tengo mis dudas sobre ella.
¿Está seguro de querer esto?
Sí. Incluso le pagaré extra.
En ese caso, me pongo a ello.
(Más tarde, organizas una reunión con tu cliente.)
¿Qué ha descubierto? ¿Anna me está engañando?
No, es leal.
¿Entonces por qué se comporta de una manera tan sospechosa?
Sí, es infiel.
¿Tiene pruebas?
Es fácil. Está haciendo preparativos para la boda.
Si te contara lo que está haciendo, arruinaría la sorpresa en tu día especial.
¡Ah! ¡Eso tiene sentido!
¿Cómo he podido no confiar en ella? Me siento tan avergonzado...
Gracias, detective. Me ha hecho un gran favor.
Aquí está su paga y un extra bien merecido.
Mire esta foto.
Está muy borrosa... No se puede ver nada aquí.
Entonces... Es como me temía.
Se acabó, señor... ¡Estoy harto de su incompetencia!
¡Está despedido! Que tenga un buen día.
Supongo que eso significa que mi relación con Anna está acabada.
No puedo decir que esté feliz.
Sin embargo, usted se merece mi agradecimiento. Aquí está su paga.
Adiós, detective. Le deseo suerte.
(Y con esto, la historia acaba.)
(Sin embargo, es sólo uno de los varios finales posibles.)
(-)
¡Toc toc! ¿Hay alguien aquí?
(Una atractiva morena abre la puerta.)
Lo siento, estaba en el baño.
Bueno, ¿quién es usted?
Soy un detective.
¡Qué excitante! ¿Qué quiere de mí?
Soy un vendedor.
¿Y qué vende?
Soy un controlador de plagas.
Pero no hay bichos en mi casa.
Estoy investigando a su amiga, Anna.
¡¿Qué?! No creerá que voy a ayudarle con eso, ¿verdad?
Intento averiguar si Anna tiene una aventura.
Esto tiene que ser una broma... ¡Lárguese antes de que suelte al perro, caballero!
Vale, vale. Lamento haberla molestado.
(Eso no fue muy bien.)
(Por suerte, aún tienes pistas que seguir.)
(¿Ahora qué?)
(Parece que es hora de ir al trabajo de Anna.)
(Parece que es hora de comprobar el historial delictivo de Anna.)
(Has agotado todas las opciones por hoy.)
(Decides ir a casa y dormir algo.)
Perfumes. Perfectos para una señorita con clase como usted.
No necesito más cosméticos, gracias.
Pero mis perfumes son un gran regalo. ¿Qué tal se compra uno para una amiga?
Gracias, pero no. Adiós.
Ya veremos. ¿Puedo entrar?
¡No, no puedes! ¿Qué pasa contigo?
Estoy preocupado por usted, señorita. No querrá que se la coman los insectos, ¿verdad?
Buenos días, señor. Soy la propietaria de este establecimiento.
¿Qué le trae por aquí?
Me gustaría un masaje.
Por supuesto. Por favor, espere aquí.
Me gustaría hacerle unas preguntas sobre Anna.
Lo siento, pero no hablo sobre mis empleados.
(Un poco más tarde...)
Bueno, ¿quiere un masaje? Quítese la camisa y túmbese.
Mmm... Qué bien.
Claro. Soy una profesional.
¿Tienes un nombre, cariño?
Soy Anna. Encantada de conocerle.
(¿Has oído eso? ¡Es la prometida de tu cliente!)
Ya he acabado aquí. ¿Le ha gustado?
Sí.
¡Me alegro! Bueno, dejaré que se vista.
No.
Es usted muy duro. Bueno, dejaré que se vista.
(Anna sale del cuarto.)
(Has fracasado en descubrir algo útil.)
Ahora si no le importa, tengo trabajo que hacer. Adiós.
(Parece que es hora de visitar a la mejor amiga de Anna.)
¿Me engañan mis ojos? ¡No, eres tú de verdad!
Me alegra verte tras todo este tiempo.
Hola, Carol. Necesito un favor.
¿Qué tipo de favor?
Tengo que comprobar el historial delictivo de una chica.
No me pidas eso. Sabes que no puedo darte acceso a la base de datos.
Venga, no seas así. Es muy importante.
Y si te ayudo, ¿qué gano a cambio?
Te pagaré muy bien.
¿Estás intentando sobornarme? ¿En serio?
Te invitaré a cenar.
Oh... Sabes que no puedo resistirme a ti.
Te lavaré el coche.
Vale. Tenemos un trato.
¡Vete de aquí antes de que te arreste!
(Bueno, eso no te ha llevado a ningún sitio.)
¿Cuál es el nombre de la chica?
Lo tengo escrito aquí.
Vale, a ver...
No tiene hermanos. Nunca ha estado casada.
Está graduada en fisioterapia. No tiene antecedentes.
¿Eso es todo?
Sí. Está totalmente limpia.
(Encuentras un escondite y esperas a que Anna salga de la casa.)
(Entonces, inesperadamente...)
¡Oye tío! ¡Sí, te hablo a ti!
¿Qué haces en estos arbustos?
Soy jardinero.
Ah, ya veo. Pues sigue entonces.
Soy un detective.
¡Ja! Ya veo que tienes sentido del humor. Pues sigue entonces.
(El tipo se marcha.)
(Un momento más tarde, Anna sale a la calle.)
(Lleva un vestido elegante.)
(La sigues hasta un club de moda.)
Gracias por todo. Fue una noche excitante.
Lo fue. No puedo recordar la última vez que me lo pasé tan bien.
Yo tampoco, nunca olvidaré esta aventura.
(Anna se inclina como si fuera a besarte. ¿Qué haces?)
La dejo.
(Vuestros labios se acercan. Entonces...)
Me aparto.
¿Qué pasa?
¡Espera! ¡Espera, no deberíamos!
¿Por qué no?
Estoy... Estoy prometida.
Lo entiendo. Hagamos como no ha pasado nada.
No sé si puedo... Bueno, buenas noches.
Buenas noches, Anna. Ha sido un placer conocerte.
No creo que debamos hacer esto.
Probablemente tengas razón. De hecho, estoy prometida.
Entonces deberías irte, Anna. Hagamos como que no nos hemos conocido.
(Más tarde...)
¿Adónde vas esta vez, Anna...?
¡Mmm, a la biblioteca! No sabía que eras una empollona.
(Entras en el edificio tras Anna. Aún no se ha fijado en ti.)
¡Un momento! ¿Adónde crees que vas, colega?
Em... ¿Abajo? ¿A divertirme?
Pues no estás de suerte. No se permiten perdedores.
¿A quién llamas perdedor, ogro?
Escucha, soy responsable de seguridad de este club.
Eso significa que eres un gorila, ¿verdad?
Lo que sea. De todas formas, tienes pinta de problemático, y no voy a dejar que entres.
A no ser, claro, que me merezca la pena...
Aquí tienes algo de dinero.
Deja que lo cuente.
Aquí tienes un puñetazo.
Espera, ¡¿qué?!
No es suficiente.
Tendrás que esforzarte más.
Quédate con mi fedora.
¿Para qué quiero tu sombrero? Eso no vale nada.
Toma mi reloj.
¿Es plata auténtica? ¡Qué bien! Pasa.
Toma mis puños.
(Eso es la gota que colma el vaso. Pierdes los estribos.)
¡Ya estoy harto de ti, tío!
(Te lanzas hacia el grandullón.)
(Por desgracia, él se agacha y te lanza un gancho.)
(Caes de espaldas.)
(Mientras estás en el suelo, el gorila intenta patearte.)
(Por suerte, te las arreglas para agarrar su pie y torcérselo.)
¡Ay! Maldito...
(¡Ha caído!)
(¿Quieres acabar con él?)
Sí, me subo encima.
(Te sientas en su pecho y empiezas a golpearle.)
No, me escapo.
(Tío... ¡Vaya desastre!)
(Se ha enterado de lo ocurrido y está furioso.)
(Sin embargo, bloquea tus ataques con destreza.)
(Al rato, estás sin aliento.)
(El gorila usa esta oportunidad para darte un cabezazo.)
(¡Ah! ¡Mi nariz! ¡Está rota!)
(Tu pelea continúa hasta que alguien llama a la policía.)
¿En qué te has metido esta vez?
Sólo era una discusión amistosa. Nada fuera de lo común.
Dejaré que te vayas con una advertencia. Por los viejos tiempos.
¡Eres un ángel, Carol!
Ve a casa y duerme un poco. Si fuera tú, pondría algo de hielo en esa herida.
Lo haré. Gracias por todo.
De nada. Ahora lárgate antes de que cambie de idea.
(Dentro te topas con un tipo escuálido.)
Perdón.
Ha sido culpa mía, lo siento.
Por cierto, a lo mejor puedes ayudarme.
Estoy buscando a una amiga mía. Mi vecina, a decir verdad. Una morena muy mona, con gafas.
Íbamos a encontrarnos aquí. ¿La has visto?
No, lo siento. Acabo de llegar.
Seguiré buscando. Gracias de todos modos.
(Te sientas en la barra.)
(Un momento después...)
¡Oye, tú! ¡Te he visto antes!
¡Tienes que darme algunas explicaciones!
(¡Es Anna! Será mejor tener cuidado con lo que le dices...)
¿Por qué me has seguido?
¿Creías que no me iba a dar cuenta? ¡Pues bien, no ha sido así!
(¡Te han pillado! ¿Ahora qué?)
Le digo la verdad.
(Le explicas que eres un detective contratado por su prometido.)
Le digo una mentira.
(¡Invéntate una explicación! ¿Por qué estabas siguiendo a Anna?)
Porque estoy colado por ella.
¿Ah, sí? Pues invítame a una copa.
Porque quiero robarle.
Eso es lo que pensaba. ¡Socorro!
No es más que una gran coincidencia.
¿Esperas que me crea eso?
¿Cree que le soy infiel? ¡Eso es ridículo!
Voy a tener una pequeña charla con él...
Por cierto, es muy tarde. ¿Te importa acompañarme a casa?
En absoluto. Vamos.
(Pasas un par de horas ligando con la chica.)
Vine a esta ciudad desde un pequeño pueblo. A veces me siento sola aquí.
Te diré lo que creo. Creo que estás planeando robarme.
¡Chicos, ayuda! ¡Este tío es un atracador!
(Un gorila viene corriendo.)
¡Eres tú otra vez! ¿Ves? Sabía que me darías problemas.
Vamos a charlar un poco. Voy a darte una lección.
Ya veremos.
(De camino, os detiene una banda de atracadores.)
Vaya, vaya... Qué tenemos aquí.
¿Quieres pasártelo bien, señorita?
Puedo hacer que pases un buen rato.
¡Déjala en paz, niñato!
¿O qué?
Llamaré a la policía.
Nah, no creo.
Te daré una paliza.
Gritaré como una chica.
Sí, lo harás.
(El matón te tira al suelo de un empujón.)
(Sus amigos te rodean. ¡Parece que estás acabado!)
(Pero entonces...)
¡Ahh! ¡Mis ojos!
(¡Anna rocía a los criminales con gas pimienta!)
¡Vámonos de aquí! ¡Esa tía está loca!
(Los delincuentes escapan.)
Deja que te eche una mano.
(La chica te ayuda a levantarte.)
(Llegáis a su casa poco después.)
(Un chico se acerca a ella.)
Hola cariño. Al fin tenemos un momento a solas.
(¡Es ese vecino de Anna con el que te topaste antes!)
Ven conmigo, cariño.
(Se esconden tras una estantería.)
(Sacas tu cámara y vas tras ellos.)
Um... Fotos.
Sí, pero ¿por qué?
Eres un detective, ¿no?
Bueno... Puede.
Deja que adivine... Mi prometido te ha contratado, ¿verdad?
¿Cómo sabe que tengo una aventura?
No lo sabe. Aún no.
Pero cuando le enseñe estas fotos, lo sabrá.
¡No! ¡Por favor! ¡Le amo!
¿Entonces por qué le has engañado?
Porque quería probar la fruta prohibida una vez más antes de casarnos.
¡Te lo suplico! ¡No le digas nada!
Vale, no lo haré.
¡Gracias!
Me lo pensaré.
Le contaré todo.
¡Entonces ojalá pilles una ETS! ¡Aléjate de mí!
(Aquí está tu oportunidad para conseguir una prueba de la infidelidad de Anna.)
(¡No la malgastes!)
(Eso está bien, pero no del todo.)
(Haz otra foto.)
(La cara de Anna no se ve claramente...)
(Será mejor que hagas otra foto, para asegurarse.)
(¡Fantástico!)
¡Oye tú! ¡El de ahí! ¿Qué te crees que haces.?
(La foto ha salido borrosa.)
(Inténtalo de nuevo.)
(¡Terrible! Tu cliente no estará satisfecho con una foto tan mala.)
(Tienes que hacerlo mejor.)
(¡Ups! Se ha apagado la cámara. ¿Te has quedado sin batería...?
(Parece que no podrás hacer más fotos.)
(¡Juega de nuevo y descubre distintos desenlaces!)
FIN
